Cuantas veces me escuche decir
Si... tenes razón.
y por dentro vociferar,
contradecirme y no entender nada.
Pero seguir, porque después de todo
que importa cual de las dos se equivocó,
si en el amor lo que se siente es lo que importa pensaba.
Que lastima que no pueda decir lo que siento,
porque te aturdo y te canso.
Mejor hablemos de otra cosa decís,
o peor te pones fría y dura como un mármol, impenetrable.
despues, las horas pasan el frío nos congela y empiezan a llorarme los ojos.
Me escuchas el susurro, o me ves la espalda temblorosa no sé,
volvés a declarar tu cansancio y me preguntas que me pasa,
te respondo,
me dejas en claro que no es tu culpa y que estoy intensa,
que no te vas a prender en mi mambo.
Intento explicarte que no estoy intensa, que no tengo un mambo y que no te importa saber que me pasa.
Ojala entiendas algún día que necesitaba un abrazo, una compañía
un rato de distensión y risas, de besos
abrazarnos y sentir las manos húmedas sobre el sexo.
Ir al parque tomar mates, ver el sol. No esperar que un tercero aparezca nos cambie la energía.
que si lloro no te enojes, que si me quejo me abraces y podamos transformarlo.
pasó una hora, venís. Me abrazas y me ofreces un café.
Te abrazo, te beso y de nuevo. Amor.






